El mercado del congelado en España y la cadena de frío que lo sostiene

El congelado ha dejado de ser una categoría secundaria en la cesta de la compra española. El actual modelo social, en el que hombres y mujeres desarrollan una actividad laboral fuera del hogar, ha reducido la frecuencia de la compra de alimentos frescos, propiciando un aumento notable en el consumo de productos congelados, impulsado por el crecimiento del canal de reparto a domicilio y por la ampliación de la oferta en supermercados. El mercado del congelado mueve un volumen de búsquedas e interés muy superior al de otras categorías de alimentación fresca.

Detrás de cada producto congelado que llega a un hogar o a un restaurante hay una cadena de frío que no puede romperse en ningún punto, y el transporte por carretera es uno de los eslabones donde más frecuentemente se produce el fallo.

En este artículo repasamos qué tamaño tiene realmente este mercado en España, qué exige la normativa a la temperatura de los productos congelados y por qué el vehículo que los transporta es la pieza que determina si esa cadena se mantiene intacta.

El tamaño del mercado del congelado en España

El congelado se ha consolidado como una categoría de gran consumo. Las cadenas de supermecados han ampliado de forma constante su oferta en los últimos años, un dato que se puede citar como ejemplo de la escala que ha alcanzado la categoría en el mercado español, sin que esto implique que sea la única cadena relevante del sector.

A este crecimiento se suma el auge del reparto de congelados a domicilio, un canal que ha multiplicado la necesidad de vehículos capaces de mantener temperaturas de hasta -18 °C durante los trayectos, no solo en transportes de larga distancia entre plataformas logísticas. Productos como mariscos congelados, platos preparados o helados exigen un control térmico especialmente estricto, porque su vida útil depende de no romper en ningún momento la cadena de frío.

Para una empresa de congelados, esto significa que la logística ya no es un coste secundario: es una condición de negocio. Cualquier incidencia térmica durante el transporte puede convertir un lote entero en mercancía no apta para la venta.

Qué exige la normativa a la temperatura de los productos congelados

El transporte de alimentos congelados en España está sujeto a un marco normativo concreto:

  • El Real Decreto 1202/2005 extiende el Acuerdo ATP para que sea obligatorio también en los transportes nacionales dentro de España, fija las normas técnicas para los vehículos especiales con temperatura dirigida y controla las condiciones de higiene/temperatura durante el traslado de alimentos y productos perecederos.
  • El Reglamento (CE) 852/2004 establece las normas generales de higiene y control de temperatura (asegurando que el frío o calor no daña la comida) para los productos alimenticios que deben cumplir todas las empresas del sector alimentario en cada fase, desde la producción primaria hasta la venta final, fomentando la responsabilidad de los trabajadores
  • El Acuerdo ATP, trasladado al ordenamiento español mediante el Real Decreto 237/2000, fija las normas técnicas de construcción, control y ensayos de vehículos para alimentos a temperatura regulada, exigiendo inspecciones y  ensayos periódicos.

En la práctica, esto significa que no basta con que el equipo de frío del vehículo funcione, la unidad debe estar clasificada como frigorífica de la clase adecuada y la caja cumplir con la categoría correspondiente (por ejemplo R para luego poder cumplir con los -18 °C que exige un producto congelado) y cumplir con la normativa ATP en vigor.

Por qué el transporte es el eslabón más frágil de la cadena de frío del congelado

Un producto congelado puede salir de fábrica o de la planta de congelado en perfectas condiciones y, aun así, perder su clasificación sanitaria durante el trayecto si el vehículo no mantiene la temperatura de forma constante. Los puntos críticos habituales son:

  1. Tiempos de carga y descarga con las puertas abiertas, que rompen momentáneamente la cadena de frío.
  2. Aislamiento degradado de la caja frigorífica, que obliga al equipo de frío a trabajar por encima de su capacidad real.
  3. Vehículos sin la clasificación adecuada para el tipo de producto (es decir, unidades isotermas frigoríficas o refrigeradas usadas para transportar mercancía)

El ensayo ATP en Túnel de Frío es precisamente la herramienta que permite determinar y verificar, si una caja es capaz de cumplir con el aislamiento requerido para sostener esas temperaturas durante todo el trayecto, y no solo que el equipo de frío sea capaz de alcanzarlas.

Comida congelada I Verificación cadena de frio SCI

Qué debe verificar una empresa de congelados en su flota

Para una empresa de congelados, distribuidora o plataforma de reparto a domicilio, mantener la cadena de frío del producto pasa por tres verificaciones básicas sobre su flota:

  • Que cada vehículo tenga la clasificación ATP correcta para el tipo de producto que transporta (por ejemplo FRC, RRC,… según la temperatura exigida).
  • Que el certificado ATP esté en vigor durante el transporte y antes de una campaña de alta demanda.
  • Que el estado físico de la caja (aislamiento, cierres, puertas) no haya degradado la capacidad real del vehículo.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto ha crecido el mercado del congelado en España? El congelado se ha consolidado como una categoría de gran consumo, impulsada especialmente por el crecimiento del reparto a domicilio y el modelo actual social que exige una logística de frío más exigente que la distribución tradicional a tienda.

¿Qué temperatura debe mantener un vehículo que transporta productos congelados? Depende del producto: el Real Decreto 1202/2005 fija, por ejemplo, -18 °C para helados o -12 °C para carne congelada. El vehículo debe estar clasificado en la categoría ATP correspondiente a esa temperatura.

¿Un vehículo refrigerado normal puede transportar productos congelados? No si el producto exige una clase frigorífica específica. La clasificación ATP del vehículo debe coincidir con la temperatura mínima exigida por la normativa para ese producto.

¿Qué pasa si un lote de congelados sufre una rotura de la cadena de frío durante el transporte? Puede perder su aptitud para la venta y generar responsabilidad para el operador que tenía la mercancía bajo custodia en el momento de la rotura, conforme al Reglamento (CE) 852/2004.

Conclusión

El mercado del congelado en España seguirá creciendo de la mano del reparto a domicilio y del modelo actual social. Ese crecimiento traslada más presión sobre la cadena de frío del transporte. La clasificación correcta del vehículo y tener el ATP en vigor son la garantía documental de que el producto llega a destino en las condiciones que exige la normativa.

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